Muso Gonnosuke

SHINTO MUSO RYU JOJUTSU fué fundado hace unos 400 años, sobre el 1605 por un guerrero llamado Muso Gonosuke Katsukichi. Este primero entrenó en el arte del manejo de la katana, en el estilo Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu fundado por Iizasa Choisai Ieano (1387-1488), en el cual recibió el rango de Menkyo , licencia para enseñar y se convirtió en Shihan de la séptima generación del estilo. También le fueron enseñados los secretos de Ichi no tachi del estilo Kashima Shin Ryu.

Según la tradición, Muso Gonosuke viajó a Edo (actual Tokio) a principios del periodo Keicho (1596—1614). Allí participó en duelos contra muchos espadachines famosos sin conocer nunca la derrota, hasta el día que peleó contra Miyamoto Musashi, uno de los personajes más conocido de la historia japonesa. Se piensa que Musashi empleó el movimiento  conocido como Jujidome, técnica secreta del estilo Niten Ichi Ryu que creó el mismo y que consiste en neutralizar el arma del contrario con un bloqueo en X, a modo de tijera, usando dos espadas (katana larga y corta, esta última conocida como kodachi).

Como consecuencia de esta derrota Gonosuke continuó viajando por todo el país estudiando diferentes estilos de artes marciales con la idea de convertirse en lo bastante hábil como para vencer a Musashi.

Al cabo de unos años llegó a una ciudad llamada Dazaifu, en la provincia de Chikuzen, prefectura de Fukuoka en la isla de Kyushu. Allí se confinó durante 37 dias en el santuario Kamado, sobre el monte Hooman donde se dedicó a meditar y a hacer ejercicios espirituales hasta que una noche tuvo un sueño en el que un mensajero divino con el aspecto  de un niño se le apareció y le dijo: “Usando un palo redondo, encuentra el suiguetsu” (maruki o motte, suiguetsu o shire) (1)

Gonosuke entonces diseñó un nuevo arma. Un simple palo de una longitud que superaba en unos 30 cm la de las katanas corrientes de la época, esto es 128cm (4 shaku, 2 sun, 1 bu, en el sistema de medidas japonés) y su diametro de 2,6cm (8 bu). Se llama Jo.

(Hay que decir que probablemente originalmente esta longitud no era algo decidido y dependía de la estatura del guerrero que lo usaba, viniendo a medir como la distancia entre las manos de éste con los brazos extendidos hacia los lados en un ángulo de 45º con respecto al tronco)

Gonosuke desarrolló un nuevo sistema basado en su conocimiento y experiencia con otras armas: Incorporó las acometidas del Yari (lanza), los barridos de la Naginata (como una lanza pero con una espada en su extremo) y los golpes del Bo (bastón largo) y la katana. Así nació el Jo-jutsu.

La tradición cuenta que Gonosuke volvió entonces para enfrentarse de nuevo con Miyamoto Musashi. Existen diversas versiones sobre el resultado de este segundo encuentro. Algunas fuentes dicen que empataron y otras que Muso Gonosuke salió victorioso y se dice que esta fue la única derrota que sufrió el legendario Musashi. (La única referencia antigua escrita, al margen de la tradición, es un documento en el santuario Tsukuba, en la provincia de Ibaraki)

En cualquier caso parece que la creciente reputación de Gonosuke atrajo la atención del clan Kuroda, en Fukuoka  que le contrató como instructor de Jojutsu para sus soldados (samurai)

En el curso de su vida Gonosuke dió licencia para enseñar (Menkyo Kaiden) a más de diez de esos guerreros. Estos y sus sucesores continuaron con la tradición dentro del territorio del clan Kuroda, que mantuvo celosamente el arte como exclusivo del clan.

1.      Suiguetsu puede querer decir varias cosas: Por un lado significa plexo solar y por otro se refiere a un estado mental imperturbable. Otra traducción es “intervalo” o distancia.

Kenjutsu

El kenjutsu (剣術) es un arte marcial japonés tradicional del (koryū). Existen varias escuelas (ryu) cuyo objetivo es enseñar a combatir de manera eficiente con el sable japonés. La práctica puede desarrollarse de muchas formas dependiendo del ryu practicado.

El entrenamiento de sable clásico o kenjutsu varía de acuerdo con el estilo en cuestión. En la mayor parte se fundamenta en katas (o formas preestablecidas). En algunos estilos, la práctica de los kata se complementa con entrenamientos de combate utilizando armadura de protección.

En los entrenamientos normalmente se utiliza una espada de madera semejante a la katana, llamada bokken o bokuto. Cada estilo de kenjutsu suele imponer medidas específicas de largo, ancho y curva para su bokuto.

SHINTO RYU KENJUTSU

Dentro del estudio del Shinto Muso Ryu Jojutsu (cuya arma principal es el bastón), se trabajan otras artes asociadas cuya arma principal no es el bastón. Una de estas artes tradicionales que también practicamos en Ranai Dojo es el Shinto Ryu Kenjutsu o también llamado Kasumi Shinto Ryu Kenjutsu.

Las primeras 8 katas son de odachi contra odachi (katana normal) y las cuatro últimas de kodachi (espada corta) contra odachi.

  • Odachi: Aisuri migui, Aisuri hidari, Ju, Chibarai, Sarin, Uke kaeshi, Nito ai, Surikomi.
  • Kodachi: Inchun, Ukenagashi, Miuke dome, Tsukidashi.

Efectos terapéuticos de las artes marciales

Confinamiento, mascarillas, higiene de manos, distancia social….todas estas recomendaciones son las que hemos de llevar a cabo para evitar contraer el dichoso coronavirus, ¿pero realmente podemos hacer algo mas?

Parece que las autoridades sanitarias y los gobiernos no tienen en cuenta un factor primordial en la salud y el bienestar del ser humano: la actividad física.

La actividad física moderada es clave para fortalecer el sistema inmunológico, que se puede definir como la defensa natural del cuerpo frente a las infecciones. Además, el ejercicio físico también ayuda a prevenir otras patologías que se han considerado como agravantes de la enfermedad. Por todo ello, las personas que semanalmente realizamos deporte en centros especializados, estamos muy descontentos con algunas de las medidas que se están tomando respecto al cese de actividades, reducciones de movilidad y demás que nos ponen muy difícil poder entrenar de forma adecuada (además de las consecuencias económicas para los trabajadores de estos centros).

CAMBIOS FISIOLÓGICOS

Como ya hablamos en este artículo, se conocen numerosos efectos y cambios fisiológicos producidos por la actividad física continuada en el cerebro: se produce un aumento de la secreción de endorfinas (serotonina, dopamina, feniletilamina), hormonas que tienen un efecto antidepresivo ya que aumentan la sensación de bienestar de forma natural.

Según un estudio realizado en la Univerdad de Auckland, el ejercicio físico promueve la producción de nuevas neuronas. Esta regeneración neuronal, denominada “neurogénesis” se produce en una zona concreta del cerebro denominada hipocampo, relacionada con la memoria y el aprendizaje. La función cognitiva por tanto, se ve mejorada, debido a la activación de las células madres neuronales, que favorece el desarrollo de estas nuevas neuronas, que pueden migrar a otras zonas del cerebro mejorando nuestro estado cerebral.

Practicar deporte no solamente mejora el sistema cognitivo, también tiene un efecto directo sobre la mayoría de los órganos internos mejorando sus funciones y previniendo posibles enfermedades. Entre los beneficios, hay que destacar:

  • Mejora la presión sanguínea y ayuda a regular casos de HTA (hipertensión arterial).
  • Potencia la movilización del calcio y otros minerales que previenen la degradación ósea.
  • Regula la secreción de insulina y los niveles de azúcar en sangre.
  • Aumenta el colesterol HDL (considerado colesterol bueno) lo que reduce el riesgo de enfermedades circulatorias.
  • Mejora la flexibilidad y la movilidad de los distintos tejidos y articulaciones de nuestro cuerpo.
  • Aumenta la libido lo que promueve la salud sexual.

SOCIALIZACIÓN

Una de de las necesidades básicas del hombre es justamente establecer relaciones con los demás. La práctica deportiva implica generalmente algún tipo de contacto con las otras personas, y de esta manera nos ayuda a tener activa nuestra red social.

Des de esta perspectiva, la actividad física nos permite satisfacer nuestra necesidad de afiliación y pertenencia a un grupo y otras que son recogidas por la pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, que es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en su obra Una teoría sobre la motivación humana (A Theory of Human Motivatio de 1943).

La escala de las necesidades se describe como una pirámide de cinco niveles: los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como «necesidades de déficit» (deficit needs o D-needs) (primordiales); al nivel superior lo denominó por última vez «autorrealización», «motivación de crecimiento», o «necesidad de ser» (being needs o B-needs).

La idea básica es que solo se atienden necesidades superiores cuando se han satisfecho las necesidades inferiores, es decir, todos aspiramos a satisfacer necesidades superiores.

Como podemos observar, la realización de una actividad física como son las artes marciales proporcionan la mejora en los niveles de Seguridad (salud), Afiliación, Reconocimiento y Autorealización.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS INTRÍNSECOS

Algunos de los aspectos principales que se consiguen o se desarrollan durante la actividad:

  • Distracción: durante la actividad física se produce un efecto de distracción y de distanciamiento de las posibles emociones negativas y preocupaciones, así como un alejamiento de las actividades estresantes del día a día, haciendo que la persona centre su atención en la actividad deportiva que realice.
  • Asertividad: se promueve un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos, permitiendo comunicar a las demás personas nuestras ideas, opiniones y necesidades de forma legítima y empática.
  • Autoconfianza: confianza en sí mismo respecto a determinados atributos, tales como habilidades para la vida, toma de decisiones, poder, entre otros. El aumento de la autoconfianza, pues, depende fundamentalmente de haber dominado dichos atributos a partir de la experiencia. La autoconfianza alude también a ser percibida como una creencia positiva que consiste en la convicción de poder lograr lo que uno desea hacer en el futuro.

Como resultado, la actividad física de las artes marciales mejora en el rendimiento laboral, la estabilidad emocional, el autocontrol, una disminución de la ansiedad, de la irritabilidad, de la ira, de la depresión, del abuso de sustancias tóxicas, de la hostilidad, del sentimiento de pertenencia, etc.

EL BUDO COMO TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO

Algunos autores (Canadian Medical Association (1994). Exercise, Anxiety and Depression) afirman que la actividad física regular puede ser un tratamiento complementario a la psicoterapia y a los fármacos, y en este sentido, tendría un efecto terapéutico.

El ejercicio físico se asocia a cambios positivos en el estado de ánimo y la reducción de emociones negativas (ansiedad, depresión, etc.). Se ha observado que las personas que practican un deporte de manera habitual, son menos propensas a sufrir depresión o ansiedad, por ello, el deporte no sólo es una medida preventiva sino que además reduce el riego que aparezcan estas enfermedades.

Las disciplinas marciales se han convertido en una forma popular de hacer ejercicio. Éstas nos exigen agilidad, resistencia y fuerza hacia una enseñanza que busca la estabilidad mental, la concentración y el autocontrol.

CREA UN HÁBITO

Para obtener el pleno beneficio de las artes marciales, es necesario que éstas se incorporen como un hábito de conducta más. Se recomienda hacer actividad física moderada con una duración mínima de 20-30 minutos dos o tres veces por semana, por lo que normalmente, las sesiones de entrenamientos cumplen estos requisitos.

El hecho de seguir realizando esta actividad en el tiempo y no abandonarla, también nos proporciona el sentido de pertenencia que hablábamos anteriormente. Para evitar el abandono, hay que observar todos los factores que influyen en ello y abordarlos, analizando las variables individuales, el arte marcial escogido, el profesor, los objetivos…

Las actividades han de proporcionar un grado de motivación y satisfacción a la persona que las realiza, estableciendo unos objetivos claros y realizables que se consiguen mediante una progresión en la actividad y adaptándolos al individuo, al tiempo disponible, al estado físico, etc. Estos elementos se trabajan durante la planificación por parte del sensei (Aprendizaje en las Artes Marciales).

Muchos de los alumnos del RANAI DOJO nos comentan que se notan mucho mejor (desestresados, tonificados, recargados de energía…) después de venir a practicar cualquier arte marcial en el Dojo. Sabemos que las las artes marciales proporcionan beneficios a corto, medio y largo plazo en nuestro cuerpo y nos funcionan como una “terapia” para afrontar nuestro día a día.

Por Dídac Arcas

Jojutsu como agua al fuego

Ya hemos hablado en otras ocasiones del Shinto Muso Ryu Jojutsu y de la división de sus 64 katas de “Jo” entre diferentes series, pero esta vez, queremos dar un poco de luz a las diferencias entre series que nos ofrece Pascal Krieger sensei. Un enfoque brillante que nos permite observar las características de cada grupo de katas.

En SMR Jojutsu se avanza a través de los distintos niveles en los que están agrupadas las 64 katas que hay dentro del sistema y que se practican tanto con el papel de Uchidachi (con el bokken) como de Shidachi (con el Jo).

Dichos niveles son:

Omote (12 katas), Chudan (12+1), Ran-ai (2), Kage (12+2), Samidare (6), Gohon no midare (5), Oku (12, también conocido como Shiaikuchi) y Gokui (5, también llamadas Go muso no jo) y que sólo se enseñan a los exponentes que han recibido Menkyo Kaiden, el mayor nivel de certificación en el arte.

AGUA EN EBULLICIÓN

Pascal Krieger sensei nació el 9 de abril de 1945 en La Tour-de-Peilz, Suiza, y es uno de los máximos exponentes del SMR JO en Europa y en el mundo. Experto en SMR Jojutsu, Iaido, Judo y Shodo. Aquellos que hemos tenido la suerte de conocerlo en persona coincidimos en su carisma, su excelente técnica y la gran energía y capacidad de irradiarla a su alrededor. Biografia de Pascal sensei.

Sensei Krieger usa la metáfora del agua al fuego y sus diferentes estados hasta llegar a la ebullición para representar los diferentes ritmos de las series de Jojutsu. La primera serie llamada Omote, es en la que ponemos el agua al fuego por primera vez: en este punto hemos terminado de conocer todos los kihon (12 técnicas básicas) y empezamos a usarlas en los kata. Las técnicas son precisas y nos sirven para asentar todos los movimientos correctamente, así como para entender el maai (distancia) con el compañero. La segunda serie es Chudan, cuando el agua está muy caliente pero no llega a hervir: el practicante ya domina las técnicas básicas y empieza a moverse con fluidez. Hay numerosos cambios de manos entre técnicas que requieren habilidad y velocidad para poder llegar con buen timing para poder realizarlas con éxito contra el oponente.La tercera serie es RANAI. Es la serie del agua hirviendo; en ella pondremos la máxima velocidad, energía, kiai… en ella hemos de observar la precisión de Omote, la fluidez de Chudan y la energía total. En Kage, la cuarta serie, la define la vuelta a la calma. Sensei lo expresa como poner el fuego al mínimo y dejar que el agua que hervía, vuelva a un estado de menor temperatura pero siguiendo al fuego. Se trabajan aspectos internos y una respiración diferente a las otras series. En la serie más combativa, Samidare, el agua vuelve a estar a alta temperatura. En la serie de Gohon no midare, el agua vuelve a hervir.

Karate en las Artes Marciales Mixtas (MMA)

El otro día estaba entrenando en el gimnasio cuando el maestro de Jiu-jitsu se me acercó. Me estuvo comentado muy emocionado las peleas que había visto en los combates de GOL TV que hacen en las madrugadas en abierto, donde los karatekas habían tenido un papel importante en esas veladas. También me habló de algunas de las técnicas que había visto en la noche del Karate Combat y que le estaba causando sensación por su dureza y espectacularidad.

Las artes marciales mixtas (conocida frecuentemente por sus siglas en inglés MMA, de Mixed martial arts) son la combinación de técnicas provenientes de distintas artes marciales y deportes de combate. El precursor del reglamento actual de las MMA puede hallarse en sus primeros eventos, donde originalmente se promovían luchas con normas mínimas, con la intención de encontrar la disciplina marcial más efectiva para el combate cuerpo a cuerpo. Más tarde, los luchadores comenzaron a adoptar técnicas de múltiples artes marciales en su estilo, lo que conllevó a la adopción de reglas adicionales destinadas a aumentar la seguridad de los competidores y promover su aceptación como deporte.

Los karatekas como yo disfrutamos de ver a luchadores de MMA en que su principal arte de combate es el karate. En ellos, de algún modo, podemos identificar alguna de las técnicas que usamos diariamente en nuestro entrenamiento en un entorno completamente aplicado al combate (aunque sea en un entorno deportivo y con reglas). Grandes luchadores de las diferentes organizaciones de MMA (como UFC, Bellator, Pride, Shooto, M-1, Cage, etc.) han sido y son excelentes karatekas.

Cuando las MMA comenzaron a ganar popularidad en el mundo de las artes marciales, el karate y otros estilos tradicionales fueron considerados ineficaces, pero a medida que pasaron los años, estilos como el karate se han disparado de nuevo a la relevancia gracias a tipos como el ex campeón de peso semipesado de UFC Lyoto Machida. Utilizando su rápido juego de pies, su postura de lucha poco ortodoxa y sus golpes basados ​​en el karate, Machida fue uno de los pioneros en el uso de este arte en MMA. Hoy, las técnicas utilizadas en el karate están comenzando a integrarse en los arsenales de muchos luchadores. Cada vez más luchadores basados ​​en el karate también están dando el salto al MMA y están encontrando una gran cantidad de éxitos.

Lyoto Machida: nacido el 30 de mayo de 1978, es un peleador brasileño-japonés de artes marciales mixtas que actualmente compite en la categoría de peso medio de Bellator MMA. Machida ha sido campeón de peso semipesado de UFC en una ocasión. Nació en la ciudad de Salvador de Bahía, en Brasil, como el tercer hijo del maestro en Karate-Do estilo Shotokan 8 Dan de la Japan Karate Association o (JKA) Yoshizo Machida.​ Lyoto empezó a entrenar Karate a la edad de tres años y ganó su cinturón negro a los trece. También comenzó a entrenar sumo a los doce años y en jiu-jitsu brasileño desde los quince. 

Georges St-Pierre: de origen franco-canadiense, nació el 19 de mayo de 1981 en Saint-Isidore, Quebec.  Es un actor y un expeleador de artes marciales mixtas que fue campeón de peso wélter de UFC en dos ocasiones. St-Pierre ha sido durante varios años clasificado como el peso wélter No.1 en el mundo. Comenzó a aprender Karate a los siete años de la mano de su padre y después de un maestro en karate kyokushin. Aprendió también Lucha, Jiu-Jitsu Brasileño y Boxeo.

Bas Rutten: nacido el 24 de febrero de 1965, es un peleador holandés retirado de artes marciales mixtas y lucha libre profesional. Con un Campeonato de Peso Pesado de UFC y tres títulos de King of Pancrase en su haber, así como una racha de 22 combates invictos durante varios años, Rutten es considerado un pilar de la compañía Pancrase y una de las figuras más famosas de las MMA. Empezó Taekwondo a los 12 años, y después de un parón, volvería al taekwondo a los 20 años para lograr obtener el grado de cinturón negro primer Dan. Rutten entrenó en karate de estilo Kyokushin, y eventualmente empezó a competir en muay thai y kickboxing.

¿Y a ti te gusta ver los combates de MMA?

La meditación en el Budo

Antes de entrar en la temática de éste artículo, hay que definir un par de términos:

  1. RAN-AI:
    1. Formado por dos palabras japonesas RAN y AI cuyo significado seria: armonizar el caos.
    1. Serie de Shinto Muso Ryu Jojutsu. Ésta es la síntesis de las series precedentes Omote y Chudan. Mediante ella nos preparamos para continuar el camino con series de carácter más interno. Podríamos decir que es un punto de inflexión en el que dejamos atrás las primeras series Omote y Chudan, más externas, para prepararnos hacia series que nos irán mostrando la vía interior de SMR Jojutsu.
  2. MEDITAR:
    1. Del latín “meditatio”,  significa “stare médium”, lo que traducido es algo así como “permanecer en el centro”.

Normalmente a lo largo del día, estamos dispersos, en muchos sitios y en ninguno, dando vueltas y vueltas en la periferia de nosotros mismos. Las artes meditativas y también las artes marciales, son un peregrinaje al centro de nuestro ser. Allí el paisaje interior se simplifica, y de pronto, empezamos a sentirnos en paz, en armonía con aquello que nos rodea.

Los caminos para encontrar nuestro propio centro, existen desde los albores de la humanidad, todos ellos intentan conectarnos con la realidad que nos rodea. Entre estos métodos se encuentran las artes marciales tradicionales, las cuales parecieran que únicamente nos llevan a desarrollar únicamente ciertas aptitudes físicas, pero solo en apariencia.

Un arte marcial es un camino (DO), una vía para la autorrealización que va más allá de la forma externa de la realización de las katas y la consecución de kyus y danes. Pareciera que el propósito único fuera la mejora en la destreza del combate, al tiempo que vamos progresando en la vía, bajo la atenta supervisión de nuestro sensei, el cual ha recorrido el camino antes que nosotros. Al tiempo que caminamos, nos damos cuenta que nuestro espíritu se va adaptando hasta caer en la cuenta en un momento dado, diferente en cada practicante, que algo ha cambiado para bien en nuestro interior. A estos momentos los denominamos satori o iluminación. Nuestro antiguo ser ya no es el mismo, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Estamos más centrados, más en armonía con el mundo que nos rodea.

Para conseguir esto, debemos tener clara la actitud que ponemos durante la práctica. En el budismo zen existe una palabra que define dicha actitud que debemos tener durante la práctica: MUSHOTOKU. Significa realizar la acción sin apegarse al resultado final. Esto no significa que no debamos querer realizar las técnicas de nuestro arte pretendiendo mejorar, significa realizar la práctica sin espíritu de provecho, sin esa avidez por obtener algo como resultado de la misma.

La práctica de las artes marciales japonesas, se fundamenta en tres principios denominados: Shin (espíritu), Gi (técnica), Tai (cuerpo).

  • Shin: Es el espíritu, el corazón o “kokoro” que debemos poner al realizar la práctica. Debemos realizar la práctica poniendo todo nuestro ser  en ella. Debe ser centrado, ni muy impetuoso, ni muy pasivo. La mirada, la manera de movernos, la mente distraída, nos delatarán y hará que nuestra práctica no sea la correcta y provoque en nosotros frustración o una falsa sensación de logro. Al tiempo que recorremos la vía, nos damos cuenta que el espíritu debe cambiar antes de entrar en el dojo. Cuando llevemos un tiempo realizando la práctica nos damos cuenta que el mismo espíritu que aplicamos en el arte marcial, poco a poco lo vamos incluyendo en nuestra vida diaria sin realizar un gran esfuerzo. Al final desarrollaremos un “kokoro ippai”, un corazón pleno que guiará nuestro camino.
  • Gi: Es el conjunto de técnicas (waza) que desarrollamos durante la práctica a lo largo de toda la vida del arte marcial. Es la teoría del arte marcial practicado, los kihon, las katas… Podemos tener una muy buena técnica, pero sin un buen espíritu que la domine seremos o como una estatua de piedra que simplemente es el reflejo de una forma o como un león con una gran melena en medio de la sabana, orgulloso de su poder pero en la más absoluta soledad al no tener con quien compartirlo. Con esto quiero decir que no solo debemos aprender el conjunto de técnicas, debemos de dotarlas de vida, encadenarlas, dotarlas de un ritmo y tiempo apropiado según requiera el momento de la práctica.
  • Tai: Literalmente lo traducimos como “el cuerpo”, pero tiene  un significado más amplio que la mera presencia física, en Tai debemos incluir la personalidad, la psicología de cada uno. De una manera muy reduccionista, podemos decir que son los rasgos que le definen a uno y la actitud que uno emana frente a su entorno. Como vemos es un concepto dual.

Queda un cuarto principio, un elemento invisible, practicado a cada momento de manera inconsciente. Este elemento es el hilo que aúna los tres elementos anteriormente citados. Hablamos de la Respiración. Si no tenemos una correcta respiración, nuestro espíritu estará disperso, nuestra técnica será deficiente y nuestro Tai inexistente. Nos agotaremos y nos frustraremos. Para entrenar la respiración tenemos innumerables técnicas, pero yo personalmente me decanto por la técnica utilizada durante la práctica de zazen (meditación budista zen) mediante la cual toda acción de inspiración y espiración parte del “Hara”. En términos muy básicos estamos hablando de una respiración abdominal, desde el centro de energía localizado en el bajo abdomen. Evidentemente determinadas técnicas según el arte marcial que practiquemos, exigirán que la respiración siga una determinada pauta según la energía que debamos transmitir a la técnica, pero siempre partirá desde el “Hara” que es el que generará la energía correcta para la práctica.

¿Quién dijo que las artes marciales eran solo dar y recibir golpes? Solo con el silencio interior, conseguimos armonizar el caos, nos anclamos en el aquí y el ahora y fluimos.

Os recomiendo leer el artículo El cerebro de un budoka escrito por Didac Arcas, para una explicación más científica y mejor comprensión de lo explicado en este artículo.

Por Félix Echeandía

Tora: el tigre en Japón

Aunque nunca han vivido en la naturaleza en ningún lugar dentro del archipiélago japonés, los japoneses han sabido por mucho tiempo sobre el tigre, tan apreciado y temido, en el continente, por imágenes, historias y pieles traídas por emisarios, monjes, comerciantes y soldados. Se cree que la palabra japonesa para tigre, TORA, es de origen del sur de China, derivada de la palabra taira.

EL ARTE

Antes de que el tigre fuera representado en el arte japonés, primero tenía que ser interpretado por artistas japoneses. Los tigres no son nativos de Japón y los más cercanos al archipiélago japonés se encuentran en los bosques siberianos de Rusia, la parte noreste de China y Corea. En cualquier caso, los tigres se han exhibido en los rollos de seda del arte tradicional japonés durante siglos. Algunos tigres habían visitado Japón antes de que su aislamiento cultural terminara a fines del siglo XIX (Era Meiji).

Koxinga Hunting the Tiger (Watonai tora-gari no zu), c.1846. Creator: Kuniyoshi, Utagawa (1797-1861).

Los gatos adultos y los gatitos maullidos se regalaron a los señores de la guerra y los shogunes, pero la mayoría de los artistas parecen haber representado tigres usando pieles importadas como referencia. Los artistas japoneses también representarían a los leopardos con la creencia errónea de que eran tigres hembras.

Además, algunos artistas utilizaron gatos domésticos como modelos. Si miras detenidamente el tigre sentado de Maruyama Okyo, pintado en 1777. Su tigre brilla con ojos verdes almendrados y pupilas cortadas; Una característica ocular común a los gatos domésticos en días soleados, pero no a los tigres (smithsonianmag.com).

LITERATURA

La primera aparición del tigre en textos japoneses (existentes) está en el Nihon Shoki (720, el segundo texto japonés más antiguo después del Kojiki). Allí, podemos encontrar el relato de Kashiwade no Omihasui, quien en el sexto año del reinado del Emperador Kinmei (欽明 天皇) -545 DC, fue enviado al Reino de Paekche (Kudara en japonés), en la Península Coreana, como embajador. Según la historia, Kashiwade llevó a su esposa e hijo con él. Cuando llegaron a las costas de la península, el sol se había puesto, y en la oscuridad el niño desapareció, agarrado por un tigre. El embajador japonés persiguió al animal y finalmente lo mató con su espada. Más tarde trajo la piel con él a Japón.

El tigre también aparece en la primera colección de poemas japoneses: Manyoshu (siglo VIII), donde un poeta se refiere al tigre como “El dios coreano llamado Tigre” (韓国 の 虎 と い う 神). Esto refleja el sentimiento de respeto y miedo hacia el tigre, que fue trasladado a Japón desde el continente.

El tigre como algo a lo que temer (aunque no había ninguno en Japón) es una característica de muchas viejas historias japonesas para niños. Uno, todavía comúnmente dicho hoy, introdujo la frase: FURUYA NO MORU WA TORA O-KAMI YORI MO OSOROSHII (古屋 の 漏 る は 虎狼 よ り も 恐 ろ し い), lo que significa que un techo con goteras es más terrible que los tigres o los lobos, y muestra que los tigres fueron un estándar para el miedo.

AUTÉNTICOS EJEMPLARES EN JAPÓN

La primera instancia registrada de un tigre cautivo en vivo que fue traído a Japón fue en el año 840 dC, durante el reinado del Emperador Uta (宇 多 天皇). Este desafortunado animal fue pintado por el artista Kose no Kaneoka.

Fue durante este tiempo (el período Heian 794-1185), que la medicina para los huesos de tigre, especialmente importada de China, ayudó a curar al Emperador durante una epidemia. Esta ocurrencia todavía se conmemora cada noviembre en Osaka durante el Festival Shinno, en el que los tigres de papel maché se entregan de forma gratuita con la esperanza de mantener alejadas las enfermedades. Desafortunadamente, esta creencia (también importada de China) en las propiedades medicinales de varias partes del cuerpo del tigre, todavía existe en algunos sectores, manteniendo vivo el comercio de esta especie.

Durante el Período de Guerras Civiles de Japón (mediados del siglo XV a principios del siglo XVII), hay registros de una gran cantidad de pieles de tigre importadas de Ming, China.

Cuando los ejércitos japoneses bajo el mando de Toyotomi Hideyoshi invadieron la Península Coreana (1592-94), además de todas las atrocidades cometidas contra las poblaciones y propiedades locales, se dedicó un montón de tiempo libre y energía para atrapar y matar tigres. De hecho, Hideyoshi trajo un tigre vivo a Japón para exhibirlo ante el Emperador en Kyoto y varios generales.

Según el texto existente Shinchomonshu, este tigre fue mantenido en cautiverio y en el castillo de Osaka y alimentado con perros vivos. Ver al tigre matando a los perros debe haber proporcionado mucha diversión para los hombres de Hideyoshi, pero el tigre necesitaba muchos perros y estos fueron adquiridos de los aldeanos por los jefes locales. El libro cuenta la historia de cómo, finalmente, un perro luchó contra el tigre hasta la muerte (ambos murieron). Investigando el incidente, Hideyoshi descubrió que el jefe particular que proporcionó a este perro lo había hecho en contra de de su voluntad. Hideyoshi creía que era el gran resentimiento del dueño del perro, canalizado hacia el perro mismo, lo que le daba al perro la fuerza para derrotar al tigre. Posteriormente, el ex maestro de los perros fue compensado, mientras que el jefe sin escrúpulos fue severamente castigado.

(Esta historia sobre un tigre en el castillo de Osaka y el festival que celebra la medicina del tigre en el antiguo distrito farmacéutico de Osaka son probablemente dos de las razones por las que el equipo de béisbol de Osaka se llama The Tigers).

Durante el Período Edo (1600-1868) se exhibían comúnmente tigres disecados y montados, pero mientras el público en general se volvía cada vez más consciente de la apariencia física de los tigres, perdieron la sensación de asombro y miedo que durante tanto tiempo habían estado asociados con el animal. Este animal continuó siendo un símbolo de valentía y dignidad y se creía que las imágenes o figuras de tigres invitaban a la buena fortuna.

SIMBOLISMO HISTÓRICO

Debido a que se creía que el tigre era especialmente protector con sus crías, estos productos afortunados se utilizaron para rezar por la salud y la seguridad de los niños. Por la misma razón, la expresión TORA NO KO (un cachorro de tigre) se usó para referirse a cualquier posesión muy preciada

También se dijo que el tigre corre 1000 RI (unos 4,000 km) y luego regresa. Es por eso que el tigre se convirtió en un importante amuleto de la suerte para los soldados que se van a la guerra. También puede recordar que la señal de IR ADELANTE antes del ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941 fue TORA, TORA, TORA (tigre, tigre, tigre) que expresa un deseo especial de regresar a casa de forma segura desde la misión.

También se cree que los tigres son efectivos para alejar las energías malas: En el Templo de Kurama en Kioto, en lugar de los habituales leones guardianes, hay tigres guardianes.

En Japón, el concepto y el simbolismo de las Cuatro Direcciones Cardinales y las Cuatro Estaciones se transfieren de sus contrapartes chinas. El tigre blanco Byakko (Baihu chino 白虎) representa la dirección cardinal del oeste y la temporada de otoño, junto con el pájaro bermellón Suzaku (Zhuque chino Chinese) para el sur y el verano, el dragón azul Seiryu (Qinglong chino 青龍) para el este y primavera, y la tortuga negra Genbu para el norte y el invierno.

MISTICISMO

Sin tigres a los que recurrir, los artistas japoneses representaban al temible gato por razones espirituales desconocidas para los artistas del oeste. Tomaron prestado del taoísmo, una filosofía mística china que surgió del estudio de la naturaleza.

En el taoísmo, los filósofos chinos vieron el universo en términos de un simbiótico yin y yang: el yang, el orden masculino, toma la forma de un dragón mitológico; el yin, caos femenino, el tigre.

El budismo zen japonés y el taoísmo chino comparten algunas creencias, pero fuera del zodiaco chino, el tigre no está asociado con el budismo o el sintoísmo en Japón, sin embargo, algunos artistas representaban dragones gemelos y tigres en las puertas correderas de los templos budistas zen y les gusta la historia cristiana de San Jerónimo y su león. Los budistas creían que los tigres acompañaban a los hombres santos de antaño.

EL TIGRE EN EL TATUAJE JAPONÉS

Como motivo de tatuaje, el tigre representa la fuerza y ​​el coraje, así como una larga vida. Protege de los espíritus malignos y la mala suerte, así como de las enfermedades. Además, el tigre es un símbolo para el otoño y se dice que controla el viento. Un tatuaje de tigre protege al usuario del daño y lo ayuda a vivir más tiempo. Se cree que las personas ganan fuerza con su tatuaje de tigre, lo que les da valentía y confianza.

EL TIGRE DEL KARATE

El estilo de karate Shotokan se representa con la figura de un tigre dentro de un círculo. El dibujo fue creado originalmente por un pintor del arte japonés llamado Hoan Kosugi (1881 – 1964) cuyo verdadero nombre era Kunitaro Kosugi. Fue un artista famoso y presidente del “Club Poplar Tabata”, un sindicato artístico en Tokio.  Kosugi fue un amigo y uno de los primeros estudiantes de karate del maestro Funakoshi en Tokio.

Gichin Funakoshi (船越 義珍 1868 –1957) fue un maestro okinawense de Karate conocido como el “padre del karate moderno” por su labor de difusión del mismo en las islas principales de Japón y por ser el fundador del Karate-Do estilo Shotokan.

Kosugi fue el hombre que convenció Funakoshi a escribir su conocimiento de karate y ponerlo en un libro. Para seducir Funakoshi para que escribiera el libro sobre karate, Kosugi dijo que diseñaría y proporcionaría una pintura para la tapa. Como él era un famoso pintor profesional en Japón, tener un diseño de él en la tapa del libro era un gran atractivo. Por lo tanto, “Ryukyu Kenpo Karate 琉球 唐 手 拳法” fue escrito rápidamente y publicado en 1922. En el año siguiente, Funakoshi publicó la segunda edición, lo publicó bajo el nombre de “Rentan Goshin Jutsu 練 鍛 護身 術”. Kosugi informó a Funakoshi que su libro, Rentan Goshin Jutsu, fue el libro de texto maestro de karate.

La idea de Kosugi para el tigre vino de la expresión “Tora no maki.” Tora no maki en la tradición japonesa es el documento oficial por escrito del arte o un sistema que se utiliza como fuente de referencia definitiva para el arte en particular. Dado que jamás antes se había escrito un libro de karate, Kosugi dijo a Funakoshi que su libro era la Tora no maki del karate. Puesto que “tora” significa “tigre”, él diseñó el tigre como una representación del arte de Funakoshi. La irregularidad del círculo indica que probablemente fue pintado con un trazo de pincel. El tigre de Shotokan es un diseño tradicional chino, que significa que el tigre nunca duerme. El tigre simboliza el estado de alerta agudo del vigilante y la serenidad de la mente pacífica. El Tigre de Shotokan, está pintado dentro de un círculo para mostrar que el poder del tigre, como el poder de Shotokan, está contenido. Eso indica que este poder nunca debe ser usado en un capricho.

Musha shugyō: la peregrinación del samurái

En esta ocasión os traemos un extracto del artículo de nuestro amigo el Doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid, el Dr. Sala Ivars, M. (2018). Musha shugyō: la peregrinación del guerrero. Una aproximación a la formación marcial del guerrero japonés a través de sus viajes, en Mirai. Estudios Japoneses 2(2018), 115-127 (artículo completo aquí).

Los samuráis completaban su entrenamiento marcial mediante un viaje a lo largo de la geografía japonesa para aprender de otras escuelas y en ocasiones, batirse con ellas poniendo a prueba sus aptitudes marciales. Sin embargo, estas peregrinaciones también comprendían otros aspectos como el religioso y el artístico en lo concerniente al sable japonés.

Las peregrinaciones en Japón y su relación con la clase samurái

Las peregrinaciones han existido en Japón desde los primeros tiempos de los que se conservan fuentes históricas. Al igual que en otros países, estos viajes estaban íntimamente relacionados con la religión, alcanzando a todos los estratos de la sociedad, entre los cuales se incluían los guerreros o bushi, que a partir del periodo Heian (algunos de ellos) empezarían a tomar el nombre de samurái. Las peregrinaciones religiosas comenzaron como un evento ligado a los monjes y sacerdotes que viajaban entre los diferentes templos de su orden, o al templo/santuario principal para conocer más sobre su fe y rendir culto a sus dioses. Sin embargo, pronto estos viajes se convirtieron en rutas tremendamente populares, movilizando a gran parte de la población en diferentes vías. Las peregrinaciones, no precisaban llegar a templos o santuarios para adquirir un carácter religioso, existiendo numerosas vías a montes y montañas sagradas de la geografía japonesa, entre los cuales destacamos: Fuji san, Kōya san y Tate san.

Los samuráis, como otros miembros de la sociedad, participaban en estas peregrinaciones religiosas, shintō o budistas, así como de los viajes a los montes sagrados, y los festejos que las reproducían en las grandes ciudades. Si algo definía a un samurái sobre otros aspectos era su carácter militar, en este sentido, los miembros de la nobleza guerrera japonesa cuentan con sus propias vías de peregrinación:

  • De una parte, estaban las peregrinaciones a las divinidades budistas o sintoístas que adorara su familia o clan.
  • En segunda instancia, se hallaban una serie de peregrinaciones focalizadas en lugares de culto para los antepasados de la familia, o bien de la escuela/escuelas marciales relacionadas con la formación del samurái (…).

Los samuráis no sólo se educaban en las artes marciales, su adiestramiento se componía del llamado bunbu ryōdō (la cultura/estrategia y marcialidad en uno). En este conglomerado de enseñanzas aprendían tácticas militares y filosofía, pero también caligrafía y diferentes artes tales como: adorno floral, artes del incienso o ceremonia del té. Por ejemplo, aquellos samuráis que se instruían en la escuela Ikenobō de adorno floral, era lógico que en algún momento peregrinaran al Rokkakudō de Kioto, edificio fundado por el mismísimo príncipe Shōtoku en el siglo VIII, y cuna de esta escuela de ikebana, la más antigua que se ha conservado (…).

A partir del periodo Edo, existió un motivo político por el cual se creaban a lo largo y ancho de Japón columnas de samuráis que cubrían la distancia entre su feudo y la ciudad de Edo. Este fenómeno se denominaba sankin kōtai, un edicto que promulgó el bakufu Tokugawa en 1635 para los tozama daimyō (señores feudales alejados de Edo), y en 1642 para los fudai daimyō (señores feudales cercanos a Edo) – shinpan daimyō (señores feudales familiares de los Tokugawa/Matsudaira). Este decreto obligaba a los daimyō a mantener una residencia en Edo, en la cual permanecerían en estancias alternas entre su feudo y la ciudad del bakufu. Las razones principales del gobierno para imponer este decreto eran: mantener un control sobre los daimyō, disponer de un gran contingente de samuráis en Edo, así como generar para los grandes señores un alto gasto que mermara sus arcas con los grandes costes de los traslados y de la doble residencia, y por tanto minimizara su amenaza.

A pesar de ello, los efectos colaterales del sankin kōtai sobrepasaron las expectativas del gobierno, favoreciendo la creación de caminos y vías, así como estimulando la economía de los pueblos de paso, posadas y paradas en el camino. A modo de ejemplo, cada vez que la familia Yamauchi de Tosa se trasladaba a su residencia de Edo, movilizaba entre 1500 y 3000 vasallos, de los cuales, más de la mitad eran samurái. En el trayecto hacia Edo muchos guerreros aprovechaban para observar las características de la vestimenta, la tipología y la decoración de los sables de las diferentes áreas por las que pasaban. Ya una vez en Edo, pese a que cada residencia era como un pequeño feudo del que era difícil escabullirse, aprovechaban las ocasiones de que disponían para comparar tanto sus conocimientos culturales, como habilidades marciales y vestimentas/complementos, con los samuráis llegados de otras partes del país, contribuyendo a una suerte de globalización de los feudos de Japón entorno a Edo.

Como hemos podido comprobar, los samuráis estaban muy acostumbrados a realizar viajes con todo tipo de fines: religiosos, de ocio, marciales, culturales y por obligaciones políticas. Si bien la mayor aspiración de un samurái era la vida sedentaria en un castillo o residencia sirviendo a su señor, no dejan de ser personas acostumbradas a una vida errante cubriendo grandes distancias a pie o caballo.

El musha shugyō, el viaje de adiestramiento del samurái

En la primera palabra no nos detendremos mucho en el análisis, pues musha [武者], significa “guerrero”, un oficio que cualquier samurái se suponía poder desarrollar. La segunda palabra, shugyō [修行], que significa estudio, es algo más de lo que significa al traducirlo al castellano. El término equivalente a la palabra estudio es benkyō [勉強]. Shugyō implica una profundización muy intensa en la materia en cuestión, hasta casi niveles de aprendizaje y ascetismo espiritual.

Durante el musha shugyō, el samurái toma parte de todas las connotaciones místicas y religiosas propias de un estudio sincero (shugyō) y las combina con ciertas prácticas de otros grupos tales como practicantes de shugendō (incorporación de prácticas relaciona-das con los elementos de la naturaleza) o yamabushi (monjes que peregrinan por las montañas mientras realizan prácticas similares al shugendō) en el sentido de un peregrinaje que muchas veces requería recorrer montañas y valles poco transitados con el fin de llegar a determinados destinos.

Un samurái se solía formar en las escuelas de su han (feudo), tanto en el aspecto cultural como en el marcial. Hablando de la práctica marcial, cada han contaba con varios centros de entrenamiento o dōjō. Cuando un samurái lograba completar el aprendizaje y la transmisión de su escuela, recibía un certificado que atestiguaba este hecho, el “menkyo kaiden”. Sin embargo, la recepción de este honor no significaba el fin de un camino, sino el principio de una vía. A partir de este momento la única forma de seguir mejorando en la práctica era partir en un viaje (musha shugyō) por diferentes provincias y dōjō, aprendiendo nuevas técnicas y poniendo en práctica las ya asimiladas. De esta forma un samurái podía comprobar la valía de su escuela y la suya misma, mejorando aquellos puntos débiles, reforzándolos en la experiencia de haber conocido a otros practicantes marciales. En ocasiones, el samurái recibía el menkyō y sólo tras completar su musha shugyō, recibía el sello final que convertía el documento en un menkyō kaiden. En el caso de los estudiantes más notables, o de aquellos que tenían un linaje familiar con el director de la escuela (sōke), podían llegar a recibir el legado de sucesión de la misma, acompañando al documento algún objeto relacionado con el fundador de la escuela como un sable o una tsuba.

Una vez el samurái estaba en posesión de un certificado oficial de transmisión marcial y una carta de recomendación de su maestro, podía solicitar a su señor feudal o daimyō un permiso para viajar por uno o varios feudos de Japón con el fin de completar su formación. Este documento no se otorgaba a la ligera, siendo negado en muchos casos, pues suponía un gran honor y una enorme responsabilidad, ya que ese individuo representaría (para bien o para mal) a su feudo en el resto de Japón. Las fronteras entre los diferentes han estaban muy controladas, y cualquier abandono del feudo propio era considerado un acto de alta traición (dappan roshi), castigado con penas de prisión, confiscación de los bienes, destierro, y en los casos más extremos, la muerte por seppuku (suicidio ritual) (…).

El musha shugyō era a fin de cuentas una especie de estancia de estudios becada. En compensación, una vez terminado su aprendizaje, los samuráis debían volver al feudo para servir como instructores o miembros útiles de la sociedad. En ocasiones, también se exigía que llevasen un diario detallado de las escuelas que visitaban y los logros que iban consiguiendo en su viaje.

El final del musha shugyō y el inicio de una nueva era

Hasta ahora hemos visto como los guerreros realizaban diferentes tipos de peregrinación para afianzar y comprobar sus aptitudes marciales. Repasando brevemente la historia, es fácil caer en la cuenta de que, a medida que trascurrían los años, estos peregrinajes iban perdiendo misticismo y ganando empirismo práctico. Debido a las prohibiciones de duelos con armas afiladas que impuso el bakufu Tokugawa, los musha shugyō estaban dominados por el uso de herramientas de entreno fabricadas en madera, o bien cubiertas en sus partes peligrosas.

A pesar de esto, se seguían produciendo muchas muertes en los enfrentamientos, y en ocasiones, estas muertes daban lugar a un espiral de venganzas sin fin. Es por esto que los daimyō empezaron a conceder cada vez menos licencias de musha shugyō y se prohibieron los dōjō yaburi, reto al dueño de una escuela donde el vencedor se podía quedar con la escuela y los alumnos. Para lograr salvar esta situación, varias escuelas de esgrima jugaron un papel fundamental:

  • La Yagyū Shinkage ryū kenjutsu, desarrolló un tipo de espada recubierta de cuero, de manera que se podían realizar combates minimizando los daños que ocasionaba un sable de madera.
  • La escuela Maniwa Nen, incorporaba en su práctica con sables de madera una serie de protecciones para la cabeza y las manos.
  • La escuela Ono-ha Ittō, también empezó a utilizar unas protecciones para las manos y antebrazos.
  • La escuela Kashima Shin Jikishinkage, incorpora en el siglo XVIII las ideas de las escuelas anteriores, desarrollando las protecciones definitivas para bra-zos (kote) y cabeza (men).
  • Por su parte, la escuela Nakanishi-ha Ittō, creará una protección para el cuerpo (dō).

El arma también evolucionará hacia una espada de cañas de bambú que, combinada con las protecciones, reducían en gran número las heridas en combate. La escuela Hokushin Ittō ryū hyōhō, fundada a principios del siglo XIX, fue una de las principales difusoras de este nuevo tipo de combate, popularizado hoy en día mediante el kendō.

Con todos estos avances se redujeron en mucho las muertes, por lo que, en el siglo XIX, hubo un nuevo auge de los musha shugyō. Los dōjō yaburi se sustituían por taryū jiai o competiciones entre escuelas e individuos. Esto favoreció la fundación de multitud de centros de esgrima, así como la aparición de dōjō independientes que no se ligaban a ninguna escuela de bujutsu tradicional, practicando únicamente el combate con protecciones (…).

Tras el final del periodo Edo (1868) con la abolición de la clase samurái y la prohibición de portar sables (edicto hai tō rei – 1876), muchas escuelas antiguas (koryū) desparecieron, especialmente aquellas más tradicionales y de trabajo basado en armas. Pese a que siguió existiendo el musha shugyō, el taryū jiai e incluso eldōjō yaburi de manera clandestina, especialmente en el caso de las escuelas de jujutsu, estas tradiciones iban camino de la extinción. La prohibición estadounidense de practicar artes marciales tradicionales al finalizar la Segunda Guerra Mundial, llevó a un nuevo decaimiento de estas escuelas. Estudios recientes han demostrado que desde mediados del siglo XX hasta hoy en día, se ha producido una ligera recuperación de este legado. Sin embargo, el tiempo ha hecho que las escuelas se vuelvan cada vez más herméticas y restrictivas, queriendo mantener sus tradiciones intactas a todo coste, por lo que prácticas como el musha shugyō o el taryū shiai no son vistas con buenos ojos actualmente (…).

Entrenamientos “outdoors”

Ante la situación sobrevenida en nuestro planeta, se nos han planteado muchas dudas acerca de cuándo y cómo vamos a empezar con nuestras clases y seminarios. El COVID-19 ha producido un shock sistémico en varios aspectos que nos ha obligado a replantearnos a cada uno de nosotros unos cambios de hábitos para adaptarnos a la nueva situación.

A medida que el final del confinamiento se ve más cerca, la preocupación por la salud y el colapso sanitario da paso a la inquietud por el futuro a corto y medio plazo. ¿Y después del confinamiento qué? ¿Cuánto durarán los efectos y qué impacto tendrá en la economía, en el empleo, en mi situación personal? En el mapa de emociones junto con la genérica palabra preocupación, empiezan a aparecer los términos incertidumbre y también expectación (fruto del deseo de pasar ya a otra etapa y dejar atrás la cuarentena).

Hay una tendencia hacia más preocupación por el cuidado de la salud y para hacer más ejercicio físico, lo que ha demostrado ser eficaz contra el COVID-19: Una única sesión de ejercicio aumenta la liberación de superóxido dismutasa extracelular, una enzima antioxidante que es producida endógenamente por nuestros músculos y que reduce el estrés oxidativo, protegiendo a nuestros tejidos y ayudando a prevenir enfermedades. Precisamente el estrés oxidativo en el tejido pulmonar está implicado en la patogénesis de varias enfermedades pulmonares, entre otras el SDRA, por lo que el Dr. Yan (Unversidad Virginia) argumenta que es razonable pensar que el ejercicio podría ser efectivo para prevenir el SDRA secundario al covid-19.

Por todos estos motivos, y como alternativa al entrenamiento clásico dentro de una instalación deportiva o dojo, hemos decidido iniciar un nuevo proyecto de Karate OUTDOORS.

RANAI DOJO OUTDOORS o entrenamientos al aire libre, son entrenamientos en los que se combinan sistemas deportivos del Karate y ejercicios dirigidos:

  • Entrenamiento de Karate: un entrenamiento que se centra en ejercicios específicos de este arte marcial realizados en la calle/parque y que se trabaja la fuerza, la agilidad y la flexibilidad usan herramientas del Karate como son: Kihon (ejercicios básicos en solitario), Kata (formas), Kumite (técnicas de combate) y Autodefensa (Defensa Personal).
  • Entrenamiento funcional: un entrenamiento con movimientos que activan diferentes grupos de músculos y que consiste en una rutina de ejercicios útiles para cualquier persona.

Aunque pienses que pueda ser ridículo hacer ejercicio al aire libre, la verdad es que no estarás solo, porque decenas de deportistas pensarán en la misma opción para ejercitarse y además, este tipo de entrenamientos tiene numerosas ventajas:

  • Rompe con la rutina.
  • Mejora el estado de ánimo. Menos estrés.
  • Gran variedad de entrenamientos que se pueden hacer outdoors.
  • Mayor acercamiento a la naturaleza.
  • Aire fresco, luz solar, espacio, seguridad ante COVID-19.

Puedes participar de nuestras clases de Karate al aire libre en Barcelona aquí. Estos entrenamientos se realizarán en el Parc del Nen de la Rutlla (Guinardó) los martes y jueves de 20:30 a 21:30.

Si estás interesado en nuestras nuevas clases de Karate al aire libre, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te esperamos.

Aproximación a la cocina japonesa

Tal y como dice Carme Ruscalleda en el prólogo de <<Cocinas del mundo: Japón>>, “(…) la cocina es un sólido exponente socio-cultural y artístico de un país: por lo tanto, degustar, observar o estudiar la cocina de una cultura lejana proporciona un cúmulo de sorpresas cargadas de exotismo, capaces de generar enamoramiento, incomprensión o rechazo”.

Uno de los aspectos de Japón que más fascina a todo occidente es sin duda la cocina: su variedad de ingredientes, su sofisticación, su sobriedad y sencillez, la manera que se presenta la comida, la forma de comer, el proceso… Ante la mirada de un foráneo, la cocina japonesa parece un ritual exquisito en todos los aspectos que la componen.

En la preparación del plato, expertos cocineros tienen sus cuchillos especiales, uno para cada menester, perfectamente afilados y relucientes, listos para la acción.

LOS CUCHILLOS JAPONESES

La fabricación de cuchillos japoneses data del siglo XIV, si bien existe un componente vital que hace que la calidad de los mismos sea reconocida a nivel mundial: el saber hacer con el acero.

Ya desde tiempos inmemoriales, los antepasados forjaban el acero para la elaboración de espadas para los samuráis y este conocimiento ha ido transfiriendo a lo largo de las generaciones.

Uno de los aspectos más curiosos de los cuchillos japoneses y que más llama la atención es que el filo sólo se encuentra en una de las caras del cuchillo. Para formar los cuchillos se unen capas de distintos aceros a golpe de martillo y se funden al calor de las brasas.

MAESTRÍA CULINARIA

Un itamae 板前 es un cocinero de cocina japonesa. El término se puede traducir literalmente como “delante de la tabla”, refiriéndose a la tabla de cortar. En Japón para poder ser considerado un itamae de sushi se requieren años de aprendizaje y trabajo. Luego de cinco años de trabajar con un maestro, el aprendiz está listo para tomar su primera tarea importante relacionada a hacer sushi: la preparación del arroz. El arroz debe ser preparado según las instrucciones estrictas del maestro.

La preparación del Fugu (pez globo) a nivel de restaurante está estrictamente controlada por la ley en Japón y en otros países, y sólo chefs que han calificado a través de un riguroso entrenamiento se les permite cocinar al pez. El fugu contiene cantidades letales de tetradotoxina en los órganos, especialmente la región del hígado y los ovarios, y también en la piel. Desde 1958 solo los cocineros con licencia especial pueden preparar y vender fugu al público. El aprendiz necesita de dos a tres años de práctica antes de poder someterse al examen oficial. Éste consiste en una prueba escrita, un test de identificación de peces y una prueba práctica consistente en preparar fugu y comerlo. Solo un 35% de los candidatos supera el examen.

LA DESPENSA

En la despensa no puede faltar Azuki, las alubias rojas, pequeñas, dulces y rojas que se emplean en la elaboración de postres; la ciruela macerada o Umeboshi que se utiliza como ingrediente para el onigiri (triángulos de arroz relleno de pescado y algas); los fideos de trigo Udon, los Soba con harina de trigo sarraceno o los de Ramen, de origen chino con una masa más suave y estirada para conseguir mayor finura.

Algunos condimentos como el Jengibre o Shoga que suele acompañar el sushi para refrescar el paladar entre plato y plato; la soja Daizu fundamental en la cocina japonesa; el rábano blanco Daikon, rallado para ensaladas o sushi; el wasabi, raíz de rábano verde con un sabor extremadamente picante que desaparece a los pocos segundos de ser ingerido.

Muchos otros productos hay que añadir a esta lista, pero uno de los más esenciales es el arroz, Kome, que a diferencia de otros países del Sudeste asiático, es arroz de grano corto y cultivado en campos inundados. La variedad koshihikari es la ideal para el sushi.

EL ARTE EN LA PRESENTACIÓN

La disposición en el plato es la puesta en escena de todo lo que ha acontecido anteriormente. La elección de la combinación de elementos, materiales y colores del plato, todo ello con el fin de conseguir un sublime placer visual, olfativo y gustoso. Existen combinaciones de ingredientes y condimentos con determinadas comidas, o decoraciones que nos recuerden a las estaciones del año.

¿SABES DISTINGUIR LAS DISTINTAS PIEZAS DE “SUSHI”?

La palabra sushi se usa para denominar el conjunto genérico de platos compuestos por arroz, pescado crudo, crustáceos, algas y verduras. Sushi, viene de abreviar dos palabras japonesas, Su, que significa vinagre y Meshi, que significa arroz, por lo que sushi, es todo plato elaborado con arroz avinagrado al estilo japonés.

El sushi es uno de los platos de moda, pero la mayoría de las personas no distingue entre las distintas variedades. Aquí te daremos unas claves para que los distingas cuando los veas:

Makien japonés significa ‘envuelto’, por lo que, como su nombre indica, es arroz envuelto en alga nori.

Uramaki: ‘Ura’ en japonés significa ‘al revés’. Por lo que esta pieza es un maki realizado de dentro hacia fuera.

Temaki: “Te” quiere decir “a mano”. Los temaki son conos de alga nori rellenos de arroz y otros ingredientes. Como burritos mejicanos pero en versión japonesa.

Nigiri: El niguiri es el sushi que no lleva alga nori (como mucho una cinta decorativa). Son piezas de arroz “amasadas” y cubiertas de pescado crudo u otros ingredientes.

Gunkan:”Acorazado” o arroz envuelto en una tira gruesa de alga nori hasta formar una especie de cuenco, normalmente relleno por encima de huevas de pescado.

Inari: Es como una especie de rollito de primavera de tofu frito (“inari” en japonés) con arroz aromatizado y/o verduras.

ALGUNAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS PARA HACER “KANPAI”

Si viajas a Japón y tienes algo que celebrar, recuerda que debes evitar a toda costa el clásico “Chin Chin” tan típico en España. Así evitarás una situación más que incómoda. En el idioma nipón, la fonética del “chinchín” es similar a la utilizada para designar al órgano reproductor masculino. La fórmula japonesa para brindar es “kanpai”.

El Sake es una palabra japonesa que significa «bebida alcohólica». Sin embargo, en los países occidentales se refiere a un tipo de bebida alcohólica japonesa preparada de una infusión hecha a partir del arroz y conocida en Japón como Nihonshu (日本酒 «alcohol japonés»). En Occidente, el sake es comúnmente referido como «vino de arroz». Pero esta designación no es apropiada, puesto que «vino» es exclusivamente la bebida obtenida por fermentación alcohólica del mosto de la uva. El Shochu es una bebida alcohólica de Japón, comúnmente destilada de cebada, camote o arroz. Típicamente posee una graduación alcohólica del 25%. El Umeshu es un licor japonés que se elabora macerando el fruto del  albaricoque japonés cuando aún están verdes en alcohol y azúcar. 

Ya que todo no va a ser practicar artes marciales en el Dojo, en este artículo nos hemos aproximado un poco a la cocina japonesa para que abras los ojos al delicioso mundo de la comida nipona, con la que no solamente disfrutamos de un placer para el estómago, sino que también suele serlo para la vista. En Barcelona hay numerosos restaurantes de gran calidad para probar alguno de los platos que te ofrecen y, además, recomendarnos cuáles son tus preferidos.

¡A disfrutar de la comida japonesa!

Por Dídac Arcas (codirector RANAI DOJO)