El pasado 6 de junio de 2026 tuvimos el honor de participar en el XII Embukai de Aikido y Disciplinas Asociadas, celebrado en Vilanova del Vallès, un evento ya consolidado como punto de encuentro de referencia para las artes marciales japonesas y su cultura.


Este tipo de encuentros —los embukai— son, por definición, demostraciones públicas donde distintas escuelas comparten su práctica y visión del budo, fomentando el intercambio, el aprendizaje y la unión entre practicantes.
Para RANAI DOJO fue una experiencia especialmente enriquecedora, tanto a nivel técnico como humano.

La exhibición de Karate-Do de RANAI DOJO estuvo centrada en mostrar una progresión completa del trabajo que desarrollamos en el dojo, desde la base hasta la aplicación libre:
- Kihon (técnica básica)
- Ippon Kumite
- Jiyu Kumite
- Randori
- Kata Heian Shodan
- Kata Bassai Sho, junto con su bunkai
Más allá de la ejecución técnica, buscamos transmitir al público los valores que sustentan nuestra práctica: precisión, control, actitud y comprensión real del movimiento.
El bunkai de Bassai Sho fue uno de los puntos más destacados, ya que permitió mostrar cómo los katas no son una mera coreografía, sino una herramienta viva de estudio, interpretación y aplicación marcial.


En la parte dedicada al Shinto Muso Ryu Jojutsu, presentamos una muestra amplia de las diferentes disciplinas que conforman este sistema clásico japonés:
- Katas de Jo (bastón)
- Kenjutsu (espada)
- Kusarigamajutsu (hoz y cadena)
- Tanjojutsu (bastón corto)
- Juttejutsu (porra policial)
- Hojojutsu (técnicas de atadura)
El objetivo fue acercar al público a la riqueza de esta tradición, destacando la diversidad técnica y la coherencia del sistema, así como el trabajo de coordinación, distancia y timing entre practicantes.


La demostración final de hojojutsu despertó especial interés, mostrando una faceta menos conocida pero profundamente ligada al contexto histórico del bujutsu.
Uno de los aspectos más importantes de participar en un embukai es que obliga a los practicantes a salir de su zona de confort.
Actuar ante público, compartir tatami con otros dojos y representar el trabajo del propio grupo supone un reto que no se puede replicar en el entrenamiento habitual. Esta experiencia aporta:
- Mayor concentración y control emocional
- Adaptación a situaciones reales
- Refuerzo de la confianza personal
- Motivación para seguir aprendiendo
Para muchos de nuestros alumnos, esta fue una oportunidad clave para dar un paso adelante en su camino marcial.


El Embukai no es solo una demostración: es, sobre todo, un espacio de encuentro entre practicantes de distintas disciplinas y escuelas, donde se comparten valores comunes como el respeto, la disciplina y la mejora continua.
En este sentido, queremos destacar especialmente el ambiente vivido entre los grupos de RANAI DOJO, que participaron como un auténtico equipo. Se respiró en todo momento un buen ambiente, apoyo mutuo, amistad y fraternidad. Ese espíritu de grupo es una de las cosas que más valoramos y que define nuestra forma de entender las artes marciales.
Participar en este tipo de eventos también nos permite mostrar al exterior el trabajo que realizamos en el dojo, dando visibilidad a nuestras disciplinas y a nuestra manera de entender el budo.
Es una oportunidad para compartir conocimiento, inspirar a otros practicantes, aprender de diferentes enfoques y fortalecer la comunidad marcial, en definitiva, mostrar lo que hacemos, compartir lo que somos.

El XII Embukai de Vilanova del Vallès ha sido, una vez más, una experiencia muy positiva y enriquecedora. Queremos expresar nuestro agradecimiento a Joaquim Suárez y al equipo de Aikido Makoto, organizadores del evento, por su dedicación y esfuerzo en hacer posible una nueva edición de este Embukai, que año tras año sigue creciendo y consolidándose como un referente. También fue un honor contar con la presencia del Consulado General de Japón en Barcelona, cuya participación refuerza los lazos culturales que este encuentro promueve. Asimismo, el evento no se limitó únicamente a las artes marciales, sino que ofreció una experiencia cultural completa con la actuación de José Luque, intérprete de shamisen, y la demostración de caligrafía japonesa a cargo del maestro Mitsuru Nagata, acercando al público a diferentes expresiones tradicionales del Japón.

Nos llevamos no solo la satisfacción del trabajo bien hecho, sino también el recuerdo de una jornada en la que la práctica, la tradición y la comunidad marcial se unieron en un mismo tatami.
Seguimos avanzando.