Como cada año, una delegación de RANAI DOJO se desplazó a Suiza para participar en el tradicional Kagami Biraki de la Federación Europea de Jo-Do, una cita imprescindible en el calendario marcial que marca el inicio del año y refuerza los lazos entre los practicantes de este arte tradicional en Europa.

En esta edición de 2026, el evento cambió de ubicación y se celebró en la ciudad de Ginebra, en un emplazamiento muy cercano al aeropuerto, lo que facilitó la llegada de practicantes procedentes de numerosos países. Durante tres intensos días de entrenamiento, maestros y alumnos compartieron tatami, conocimiento y espíritu, en un ambiente de respeto, estudio y camaradería que caracteriza a este encuentro anual.
La representación española estuvo formada por practicantes llegados de Madrid, Las Rozas, Valencia y Catalunya. Como ya es habitual, el grupo funcionó como una auténtica pequeña familia, unida no solo por la práctica del Jo-Do, sino también por los grandes momentos compartidos dentro y fuera del dojo. Sin duda, este año fue especialmente significativo para todos.



El sábado por la mañana, Pascal Krieger sensei se dirigió a los asistentes para dar inicio oficial al seminario. Tras sus palabras, se llevó a cabo la ceremonia de entrega de titulaciones, uno de los momentos más solemnes y emotivos del Kagami Biraki. Para el grupo español fue una ocasión muy especial:
el sempai Javi (Madrid) recibió su Oku Iri, mientras que sensei Fernando (Valencia) y sensei Dídac (Barcelona) recibieron el título tradicional de Shomokuroku en Shinto Muso Ryu Jo. Un reconocimiento de gran valor, que supone tanto un profundo orgullo como una importante responsabilidad dentro del ryu.
Tras la ceremonia, se dio paso al entrenamiento, siguiendo las directrices técnicas que ya se habían trabajado el día anterior. La jornada concluyó con el tradicional sake compartido, un momento distendido para celebrar juntos el inicio del nuevo año y reforzar los vínculos entre los profesores y practicantes de la federación.


El domingo continuó el entrenamiento, y en esta ocasión, los practicantes más avanzados tuvieron la oportunidad de profundizar en el estudio de las armas paralelas de la escuela, ampliando la comprensión del sistema y su coherencia técnica.
En definitiva, un fin de semana completo, cargado de entrenamiento intenso, emociones, reencuentros y gratitud. Un Kagami Biraki que quedará en la memoria de todos por el reconocimiento al trabajo constante y a los muchos años de esfuerzo y dedicación dentro del Shinto Muso Ryu Jo.
